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Mostrando las entradas con la etiqueta Ketsia Ramos

46 motas de humo: una antología poética

- "solo hay que ceder cuando suelta el hilo que te amarra de la piel..." (Cultura Profética) Cuarenta y seis motas e inhaladas de humo habitan en las páginas de una antología poética que reúne las voces a coro de ocho bocas. El humo se transforma y se convierte en gritos, adioses, artesanías, incertidumbres, versos, espejos del yo o de los otros; en una pantalla fragmentada por la televidencia diaria. Yo me resisto desde mi "guerra de humo y plomo", como diría Víctor Ferrigno. Aparezco manoseada y gritando, pero también cantando y bailando. Otras poetas nacen en estas páginas desde el desamor y el erotismo, construyendo así nuestra poesía como la única locura útil para sobrevivir a cualquiera de los holocaustos modernos. Decía Luis Ortega que nos estamos quemando, que nos consumen nuestras luchas y que nuestros poemas "son el producto de una invitación a percatarnos". Las letras aquí recopiladas nos llevan del desierto a la casa, del batey...

Sobre la autora

Ketsia Ramos  (Ponce, 1995) Es poeta del colectivo de mujeres  Las Musas Descalzas , quienes se dedican a la gestión cultural, y miembro del  Círculo Literario Revolución Expresiva . Posee un B.A. en Estudios Hispánicos con concentración menor en Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico. Residió en Santiago de Chile durante el 2016, donde colaboró con el colectivo ( entre)paréntesis  y realizó una investigación en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ese mismo año fue poeta invitada de la Feria del Libro de San Salvador de Jujuy, Argentina, donde expuso su trabajo y participó de la charla "Mujer, género y poesía". Comparte su poesía mediante  perfomance , lectura y declamación en distintas partes de la isla, tales como El Candil, el Centro Cultural Cayacoll, el Mercado Agrícola Natural de Ponce, la Casa del Poeta Luis Palés Matos, y en distintas jornadas y conmemoraciones. En abril de 2017, fue premiada por su poesía...

Biografía mínima

Todo parece estar detenido. La bici en el balcón, quieta, esperando. El sofá en el mismo lugar de siempre. Los taladros perforando las paredes del edificio contiguo. El humo eterno de la estufa, como si acaso diera para alimentar a todes les indigentes. Un texto de Camus sobre la mesa y silencio. Solo se mueve la hamaca, a fuerza del viento que se obstina en entrar al apartamento. Mi madre es el único hogar que me queda y parece estar muy lejos. Yo, en las mañanas cuelo un café para anestesiar los dolores del alma.  Se me quema la comida por andar escribiendo y en ocasiones aguanto el hambre para no salir de la cama. A veces vivir se me hace indiferente. Juego con libros para subsistir. No puedo negar que he contemplado el suicidio, me parece mejor solución que las drogas, los encuentros casuales, el dinero y la fama.  Me dedico a desentenderme: hace mucho estoy deshabitada. Sé que se me nota en los ojos, por eso suelo reírme a carcajadas lunáticas. Quizá po...

lapsus de angustia

Tengo miedo. (...) Así comenzó mi mañana, con la marca del carimbo en la frente. Y me pregunto: ¿porqué la vida se nos va a ratos? ¿porqué tantas pequeñas muertes de una misma? ¿porqué la vida? Confieso que he abandonado muchas cosas, empezando por mi silencio gastado intentando ser poema. ¿Qué remediarán estos valores binarios reventándose contra tu pantalla que reproduce mi voz imaginaria? Mírate. ¿Qué remediamos con buscarnos mutuamente? Tenemos miedo. La vida nos acosa para fragmentarnos y es en ese instante, en el instante en el que la vida nos devuelve la borradura de nuestro rostro cuando me recuerdo: somos partículas aventadas a la nada. ¿Acaso tú no sientes la misma angustia? ¿Acaso no es esa nada la que aparece en cada lapsus, en cada sueño, en cada chiste, en cada momento absurdo? Tengo miedo de estar sola. Tengo miedo de morir sin amor. Tengo miedo de la hoja en blanco. ¿Y a caso eso no se traduce en tenerle miedo a la nada? Si tú no sientes miedo, ¿para qué me...

La palabra utópica en el Festival de la Palabra

“Los gobiernos nos dominan porque producen discursos, producen ficciones”. Manolo Núñez              El pasado martes, 18 de octubre de 2016, se realizó un panel compuesto por Manolo Núñez, Susana Baca, Ricardo Pereira y Ernesto Quiñones en la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico como parte de las actividades patrocinadas por el Festival de la Palabra.  En el panel se planteó a la palabra como utopía y la relación entre utopía, literatura y cultura, conceptos que no pueden concebirse autónomos sino en constante correlación entre unos y otros.  Partiendo de los argumentos que mencionaron los panelistas y, más específicamente de las palabras de Manolo Núñez, hablar de utopías -de las utopías literarias y culturales- también es hablar de distopías, sobre todo, de la distopía de la imagen hipermoderna.  Nos encontramos en una sociedad donde la distopía se presenta desde la imagen que acosa consta...

Valdmontismo, nuevas tendencias artísticas

He aquí que nos hallamos ante el imperio de las imágenes. ¿Qué tiene que decir entonces -si es que algo queda por decir- otra imagen entre la multiplicidad de reproducciones gráficas potenciadas hasta lo infinito? Realidad vertiginosa la nuestra entre tantas imágenes sinsentido, sin consigna. No hacen más que llenarnos de angustia con su absurdidad y naturaleza pasajera. ¿Qué tiene que hacer entonces -si es que algo queda por hacer- otra imagen entre la multiplicidad de reproducciones gráficas potenciadas hasta lo infinito? La imagen viene a demostrarlo todo, a evidenciarlo todo, a dar certezas para imponer su imperio. La imagen viene a desmaterializar vertiginosamente nuestra realidad desarticulada. Pero no toda imagen es cierta, ni vertiginosa, ni desarticulada. Hay imágenes que vienen a articular, a rehacer, a reconstruir con otros imperios que ya no son los mismos. Es la ilustración valdmontiana la que viene a abrir subjetividades y puntos de encuentro que hace mucho la ...

A Leticia, a sus manos, a la casa de madera

De niña -si es que en algún momento dejé de serlo- siempre soñé con una casa gigante. Toda de cemento, con terraza y un patio interior. Sentía la lujuria de un sueño con piscina y azotea. Pero hoy, de repente, lo negué todo. Supe, sumiéndome en premoniciones, que ya no quería soñar con cemento. Quizá fueron sus manos pequeñas las que me sugerían una minúscula casa de madera. Una casa donde no se perdieran las ansias al cruzar la puerta y las encontrase siempre delatadas por el chirrido del árbol viejo a fuerza de sostenerme. Es más humano tener una casa de madera. No podía ser cualquier casa; tenía que ser de madera como mi piel y la de ella. Tenía que ser pequeña como sus manos para no quebrantar esa sencillez que imponían sus dedos. Tampoco podía faltar el patio, uno enorme que diera al horizonte. Solo así podríamos ser niñas y jugar a amarnos en esa eterna disposición de lo inmenso en las olas del viento. Leticia nunca opinó al respecto, pero siempre supe que prefería el...

La noche trae luces consigo

Yo solo quise morir. Así como quien sin más se corta las venas o se lanza al metro para arrollarse el alma de asombro. Quise morir desde la fatalidad inicua de mi niñez. Recuerdo desde los cinco años andar como desalmada, con la frustración de la vida pegada cual sello en el hígado. Pero de este décimo piso no puedo lanzarme, el balcón está cubierto de rejas. Y pensar que estoy sola, como siempre. Acaso alguien llegará mañana. ¿Las rejas tendrán sentido? De seguro, su vida también pasa lenta. ¡Já! ¡Tan seguras de sí mismas! ¡Tan rectas! Imposible. Debe ser mentira esta cosa. No tiene sentido. Hay muchas cosas que no tienen sentido. Tampoco tiene sentido hablar sin que me escuchen. Yo solo quiero morir. Así como quien muere de mucha vida, tenga sentido o no. Quiero crecer y pasar ya de los cinco. Sea que el sello esté en el hígado, en el vientre, en el páncreas o en el cerebro, quiero morir. Pero estas rejas no me dejan lanzarme, tampoco el sin sentido, ni las luces que se sienten abajo...

Entre estaciones

Desdén a las manos que me tocan sin yo querer. A esas manos que apresuradas se estorban conmigo en su ruta hacia las manillas o el pasamanos. Salir tarde de la universidad siempre tiene su precio y más cuando se está cerca de Baquedano. El espacio siempre es poco cuando más cansada se está. Y poco es el ánimo de aguantar el empuje de los apresurados de siempre. ¡Cuántos ojos habré esquivado cuando el rostro es inevitablemente cercano! Hoy, súbitamente, entre tantas fechas de entrega, preocupaciones familiares y demás banalidades, me pregunté el por qué del horror en el metro. ¿Porqué el acercamiento es tan ominoso? Si el cuerpo no es más que pedazos de materia, igual al resto de los objetos que nos inundan, las pantallas que nos consumen y lo que nos cubre y descubre a diario. ¿Porqué esquivarse? Acaso nos esquivamos por la maldita costumbre a la fragmentación, por la negación de lo nuestro en el Otro. Heme aquí en el mismo tren de siempre a la misma hora de los eternos nunca q...

Del dolor: nada me vale.

De nada me vale que me sientas distinta si no es en ti donde mi alma encuentra cobijo. De nada me vale ser pregunta y respuesta a mí misma, si solo soy un enigma que curioso intentas descifrar y te quedas a medias. De nada me vale, cariño, que me llames diosa y arrodillado intentes amarme sin corazón. Estamos lejos y eso no es consuelo aunque te toque. Aunque te bese no siento tu boca, aunque me lo metas no siento tu miembro y tu cuerpo tampoco aunque arrojes todo su peso sobre mí. No me quedo sin aire aunque me estrangules e intentes ahogarme en la cama, ya no tenía aire ni vida antes de conocerte. Este cuerpo muerto me estorba y me estorbas tú. Me estorba también el llanto que no escucho y los gritos que me salen de adentro, a propósito de los sordos de siempre. Algo en mí se agita en vano porque ya no hay corazón de carne que aliente mi pecho, sino una ilusión de símbolos que me emputa esta existencia que no puede llamarse vida. Y me estorba tu cuerpo aunque me produzca orgasmos d...

El arte en tiempos de cólera

“cada capítulo es una sala, cada imagen es una pieza  de ese  museo que llamamos Historia”  -Sofía del Pedregal Si bien el título de este artículo remite a Gabriel García Márquez, opto por aludir a la neurosis de sus obras siempre elípticas y en constante relación con esta realidad ‘mágica’ de existir –que no por eso deja de ser trágica.  Bien, hablemos del arte, del arte como historia: “cada capítulo es una sala, cada imagen es una pieza de ese museo que llamamos Historia” (Sofía del Pedregal). Ese arte ‘histórico’ siempre tiene simbolismos y es tarea del lector interpretarlos. Siempre habrá una Historia más allá de la imagen que nos remita a una comunión con nuestra otredad pintada por manos ajenas. Es imprescindible pues, que acudamos a esa Historia nuestra dibujada por extraños para rescatar la sensibilidad que se nos ha negado, esa sensibilidad derruida por la rutina, la velocidad del vivir consumerista, la siempre responsabilidad de vivir para ...

Encuentro de narradores del sur

“Para escribir hay que tener algo cimentado en el alma…” - Arturo Pérez Reverte (citado por Jerry Torres Santiago) Como parte del esfuerzo educativo de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR), el pasado jueves, 12 de noviembre de 2015, se llevó a cabo un encuentro de narradores yaucanos que compartieron con el alumnado sus experiencias literarias. El Dr. Manuel Martínez Maldonado, el Lic. Hiram Sánchez Martínez y el Dr. Jerry Torres Santiago deleitaron al público con sus vivencias y ocurrencias en la Corte de Práctica de la Escuela de Derecho de la PUCPR, Recinto de Ponce. Además, le brindaron al público una reseña breve acerca de algunas de sus novelas más recientes, muchas de ellas galardonadas con premios nacionales e internacionales. Entre sus obras figuran las novelas El imperialista ausente , Casi siempre fue abril y El señor del fuego respectivamente, todas estas publicadas durante el año 2014. Los escritores conversaron principalmente...

Reflejo del alma mía

-A Alexsandra García, por ser musa y entera mujer en ella misma. Te siento muy mía aunque sé que eres de nadie. Te siento cercana cuando los llantos se hacen unísonos en la enfermedad y en la pobreza. Te siento como espejo de mi más honda nobleza. Me veo en ti cuando sonríes, adorada musa de mi pecho. Quizá una lágrima te espante y te quite el aliento el alba, pero rejuveneces, querida, con cada bravura, con cada nostalgia. De nuevo las letras se arrodillan por tu libertad y coraje. Quieren verte entera, como siempre, niña, mujer y madre. Vuelvo a delirar. Vuelvo a sentirte mía. Ilusa yo que te pretendo mortal. Ilusa por creerte presa de mi egoísmo si naciste libre, más libre que la propia libertad.

¿Machistas de closet o feminismo de segunda?

  Existe una situación que me inquieta muchísimo y es la segregación, esta constante exclusión de quién lucha con los medios correctos y quién lucha inadecuadamente. Por ejemplo, echemos un vistazo a las luchas de izquierda en Puerto Rico. Actualmente, Puerto Rico posee un estado político llamado “Estado Libre Asociado”, el cual representa el eufemismo más bajo para describir nuestro status colonial. Gran parte de este problema que lleva años dirigiéndonos a la miseria y a los sistemas de gobernación retrógradas y disfuncionales ha sido causado por las divisiones en los reclamos de derechos humanos, independencia y justicia social. Desde los principios de la revolución puertorriqueña se han cimentado unos surcos ineludibles –y no los de Julia- que nos han divido y encaminado a la derrota. Aún hoy en día, se tiende a la misma división: nacionalistas por un lado, socialistas por otro, hostonianos por otro, independentistas por otro... y continúa la lista de la ‘otredad’. Pensemo...

Confesión

El dilema existencial siempre ha estado presente en mis mínimas diecinueve primaveras. Desde muy pequeña siempre hubo características en mi personalidad que resaltaban mi carácter inusual. Al pasar de los años, he forjado toda una ideología propia que muchos y muchas adjetivan de extraña. Igual de extraño ha sido mi paso por estas tierras. No sabría decir cuál suceso ha impactado más mi vida: sea la separación de mis seres queridos, la depresión, la soledad, la crisis económica, incluso el rechazo de mi propia familia y aquellas personas que llamaba amigos y amigas. Mi existencia ha estado llena de incertidumbres, más que certezas. Pero si bien es así, he podido aprovechar cada una de esas crisis. Fui criada en un ambiente sumamente machista y conservador. La mayor parte de mi familia pertenece a la religión de los Testigos de Jehová y, por tanto, son muy estrictos y estrictas con su forma de pensar. Desde pequeña, fui guiada por ese camino y practiqué una gran devoción dur...

Memoria de un día cualquiera

Lo real da miedo. Muchos prefieren conformarse con poco, con lo mismo de siempre, con amoríos de segunda y pequeñas noches malgastadas. En cambio, cuando encuentran la pasión hecha mujer y al amor embravecido dispuesto a todo, temen, huyen y se marchan enseguida para no verse a la cara con el intento apasionado...  Solo espero que pronto aparezca un atrevido que me enfrente. -Warmy Sumaq (Ketsia Ramos)

¿Misticismo feminista?

"Que mi Amado es para mí y yo soy para mi Amado..." -Santa Teresa de Ávila Desde los comienzos de la fenomenología feminista, se ha atacado fervientemente al cuerpo religioso. Las doctrinas religiosas –principalmente católicas- imperantes en Latinoamérica han perpetuado a lo largo de los años una visión sumisa, acallada, utilitaria y violentada de la mujer. Surge entonces el feminismo como una manifestación reaccionaria a estas ideologías y poderes hegemónicos. Sin embargo, dentro de estos estratos religiosos se han levantado grandes precursoras del tratamiento justo hacia las mujeres que estos movimientos feministas han echado a un lado.  Este es el caso de Santa Teresa de Jesús, quien erigió toda una extensa gama de poemas y cartas en una infinidad de temas. Considero que aquí se implanta todo un misticismo feminista en tanto Santa Teresa utiliza las imágenes poéticas y el lenguaje nupcial para develar otra mirada sin pretensiones paternalistas de la divinidad ...

BMM: Mujer desde el vientre

Cuenta la leyenda que cada cierto tiempo todas las hijas de una Diosa se encuentran para hacerse nuevas trenzas mientras se entrelazan entre sí. Cuenta también la historia que Zeus convoca a todas sus hijas, mortales e inmortales a una fiesta. Dicen por ahí en las plazas de mi patria, que no existen pero de que vuelan, vuelan.... ...nosotras sólo sabemos algo, que nuestra Madre Tierra nos hermanó desde siempre y es por eso que nos reconocemos sin a veces conocernos. Es por eso que Las Musas Descalzas nos unimos con otras musas en esta fecha para celebrar que somos hermanas del mismo útero. El sábado 14 de noviembre, desde las 7:00 de la noche en el Centro Cultural Cayacoll en Juana Díaz, estaremos celebrando que todas somos: Mujer desde el vientre. Poesía, música, arte y todo lo que puede suceder cuando un grupo de mujeres se une usando su fuerza creativa para celebrar todo lo que conlleva ser: MUJER DESDE EL VIENTRE Ven y experimenta una noche con estas Benditas Malditas, verás como t...

Magna Feria Internacional del Libro: "En el espejo de mi cuerpo".

"Descalza, siempre desnudando su alma con poesía…"  Así se me presenta siempre como una ilusión óptica de diosa terrenal, siempre aferrada a la naturaleza con sus pies de musa. Viento Serena, libre como ella misma, nos regala en su libro “En el espejo de mi cuerpo” la multiplicidad de rostros y mujeres que es en sí: mujer tea, musa descalza y diosa matria. Lala García, apodada así por quienes la sentimos nuestra, nos hace creer siempre que la escuchamos y la leemos por vez primera. Cada palabra, cada verso y poesía nace entonces renovado en su boca, en sus manos y aún en su cuerpo, con plurisignificaciones y alusiones a miradas alternas de este mundo siempre imperfecto. Como diría Amelia López, “en un mundo donde todos escriben para ocultar lo que se es, ella escribe precisamente para mostrarlo”, para mostrarse. Y no hallo acción más honesta que esta: la entrega de sus vivencias, pesares, alegrías, corajes, pasiones e identidades, a través de su poemario. Est...

¿Otra vez hablando de crisis?

La ‘crisis’ se ha vuelto el tema más común durante estos últimos días, meses y años. Tan es así que este año el Festival de la Palabra (celebración anual de la literatura puertorriqueña) se tituló “Escribir en tiempos de crisis”. Dicha tendencia a hablar de la situación política, educativa, cultural, social y económica de Puerto Rico me hace meditar en este discurso universal de “levantar un mejor país juntos” que tanto se ha propagado en los distintos ambientes académicos, artístico-culturales y sociales. Queda entonces la interrogativa de qué se está haciendo realmente por “levantar a Puerto Rico” a manos de estos grandiosos precursores de la ‘inminente mejoría’ que le pretenden inyectar a la isla. Es común –y de eso he sido testigo- escuchar en micrófonos abiertos, actividades académicas, redes sociales y conversaciones diarias, constantes alusiones a este discurso y a las supuestas ‘iniciativas’ que se poseen. Y no quiero parecer pesimista, ¿pero acaso estamos siendo realmente c...