Ir al contenido principal

BMM: Mujer desde el vientre

Cuenta la leyenda que cada cierto tiempo todas las hijas de una Diosa se encuentran para hacerse nuevas trenzas mientras se entrelazan entre sí.

Cuenta también la historia que Zeus convoca a todas sus hijas, mortales e inmortales a una fiesta.

Dicen por ahí en las plazas de mi patria, que no existen pero de que vuelan, vuelan....

...nosotras sólo sabemos algo, que nuestra Madre Tierra nos hermanó desde siempre y es por eso que nos reconocemos sin a veces conocernos.

Es por eso que Las Musas Descalzas nos unimos con otras musas en esta fecha para celebrar que somos hermanas del mismo útero.

El sábado 14 de noviembre, desde las 7:00 de la noche en el Centro Cultural Cayacoll en Juana Díaz, estaremos celebrando que todas somos: Mujer desde el vientre.

Poesía, música, arte y todo lo que puede suceder cuando un grupo de mujeres se une usando su fuerza creativa para celebrar todo lo que conlleva ser: MUJER DESDE EL VIENTRE

Ven y experimenta una noche con estas Benditas Malditas, verás como tu vida cambiará.

Averigua qué musas nos acompañarán este sábado aquí.
Ver promoción.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Epílogo narcisista

 -A mis Mujeres Tea Estoy enamorada de mí misma. Sí. Enamorada de mi cuerpo, mi inteligencia, mi fortaleza, mis habilidades, mis defectos y mis virtudes. Llámale narcisismo si quiere. Llámale complejo, ridiculez, arrogancia, estupidez. Llámalo como te dé la gana, porque esta sociedad considera anormal el amor propio y la autovalía. Ya me dijeron que necesito medicación y que debería estar internada en psiquiatría. Se rieron de mí por quererme y amarme. Estoy enamorada de mí misma. Me encantan mis tetas, mi culo, mi vagina, mi pelo, mis ojos, mis pestañas, mi espalda torcida por la escoliosis, mi piel llena de cicatrices por el acné… me encanto a mí misma. Y no necesito de estereotipos de belleza, de piropos y de opiniones ajenas para decir que soy bella, hermosa y radiante. Amo cuando me veo sonreír porque sé que mi sonrisa vale más que tu imagen de mujer perfecta. Amo mis lágrimas porque me anuncian que estoy viviendo. Me amo en risas y en llanto. Estoy enamorada de mí...

¿Misticismo feminista?

"Que mi Amado es para mí y yo soy para mi Amado..." -Santa Teresa de Ávila Desde los comienzos de la fenomenología feminista, se ha atacado fervientemente al cuerpo religioso. Las doctrinas religiosas –principalmente católicas- imperantes en Latinoamérica han perpetuado a lo largo de los años una visión sumisa, acallada, utilitaria y violentada de la mujer. Surge entonces el feminismo como una manifestación reaccionaria a estas ideologías y poderes hegemónicos. Sin embargo, dentro de estos estratos religiosos se han levantado grandes precursoras del tratamiento justo hacia las mujeres que estos movimientos feministas han echado a un lado.  Este es el caso de Santa Teresa de Jesús, quien erigió toda una extensa gama de poemas y cartas en una infinidad de temas. Considero que aquí se implanta todo un misticismo feminista en tanto Santa Teresa utiliza las imágenes poéticas y el lenguaje nupcial para develar otra mirada sin pretensiones paternalistas de la divinidad ...

Monólogo de la Masacre

-A mi Redentor ¿Quién diría que 79 años pasarían tan rápido? Lo olvidamos todo y nos conformamos ahora con pesares que nada tienen que ver con la angustia. A mí también me acribillaron y estando lejos es cuando más siento las balas. Víctor Jara me lo recordó esta vez. El lamento borincano aún se escucha tímido, y teñido en sangre se desliga de la memoria. Ya no tenemos rostro. ¿Qué ha de suceder con lo poco que queda si no recordamos el camino de vuelta? (Ese que tú bien nos señalaste.)  Yo solo recuerdo mi Palmita antes de la Masacre, tan calurosa como siempre. Recuerdo a mami bebiendo agua de coco en el balcón y a mis primos corriendo mientras jugaban al "un, dos, tres, pejca'o". Era posible ser feliz estando en la miseria porque nos teníamos entre nosotros. Pero un rumor de arena invade el resto mnémico y solo siento el calor de las piedras en mis piececitos que siempre anduvieron descalzos. Frente a mí los tubos de acero, la fatiga, el encierro de qui...