Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta espiritualidad

Epílogo narcisista

 -A mis Mujeres Tea Estoy enamorada de mí misma. Sí. Enamorada de mi cuerpo, mi inteligencia, mi fortaleza, mis habilidades, mis defectos y mis virtudes. Llámale narcisismo si quiere. Llámale complejo, ridiculez, arrogancia, estupidez. Llámalo como te dé la gana, porque esta sociedad considera anormal el amor propio y la autovalía. Ya me dijeron que necesito medicación y que debería estar internada en psiquiatría. Se rieron de mí por quererme y amarme. Estoy enamorada de mí misma. Me encantan mis tetas, mi culo, mi vagina, mi pelo, mis ojos, mis pestañas, mi espalda torcida por la escoliosis, mi piel llena de cicatrices por el acné… me encanto a mí misma. Y no necesito de estereotipos de belleza, de piropos y de opiniones ajenas para decir que soy bella, hermosa y radiante. Amo cuando me veo sonreír porque sé que mi sonrisa vale más que tu imagen de mujer perfecta. Amo mis lágrimas porque me anuncian que estoy viviendo. Me amo en risas y en llanto. Estoy enamorada de mí...

¿Misticismo feminista?

"Que mi Amado es para mí y yo soy para mi Amado..." -Santa Teresa de Ávila Desde los comienzos de la fenomenología feminista, se ha atacado fervientemente al cuerpo religioso. Las doctrinas religiosas –principalmente católicas- imperantes en Latinoamérica han perpetuado a lo largo de los años una visión sumisa, acallada, utilitaria y violentada de la mujer. Surge entonces el feminismo como una manifestación reaccionaria a estas ideologías y poderes hegemónicos. Sin embargo, dentro de estos estratos religiosos se han levantado grandes precursoras del tratamiento justo hacia las mujeres que estos movimientos feministas han echado a un lado.  Este es el caso de Santa Teresa de Jesús, quien erigió toda una extensa gama de poemas y cartas en una infinidad de temas. Considero que aquí se implanta todo un misticismo feminista en tanto Santa Teresa utiliza las imágenes poéticas y el lenguaje nupcial para develar otra mirada sin pretensiones paternalistas de la divinidad ...