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Epílogo narcisista

 -A mis Mujeres Tea

Estoy enamorada de mí misma. Sí. Enamorada de mi cuerpo, mi inteligencia, mi fortaleza, mis habilidades, mis defectos y mis virtudes. Llámale narcisismo si quiere. Llámale complejo, ridiculez, arrogancia, estupidez. Llámalo como te dé la gana, porque esta sociedad considera anormal el amor propio y la autovalía. Ya me dijeron que necesito medicación y que debería estar internada en psiquiatría. Se rieron de mí por quererme y amarme.

Estoy enamorada de mí misma. Me encantan mis tetas, mi culo, mi vagina, mi pelo, mis ojos, mis pestañas, mi espalda torcida por la escoliosis, mi piel llena de cicatrices por el acné… me encanto a mí misma. Y no necesito de estereotipos de belleza, de piropos y de opiniones ajenas para decir que soy bella, hermosa y radiante. Amo cuando me veo sonreír porque sé que mi sonrisa vale más que tu imagen de mujer perfecta. Amo mis lágrimas porque me anuncian que estoy viviendo. Me amo en risas y en llanto.

Estoy enamorada de mí misma. Me fascina cuando me entrego a las letras, al psicoanálisis y a Foucault. Me amo cuando relato las historias de las luchas socialistas y nacionalistas de mi país. Me amo cuando viajo y reflexiono sobre nuestra absurda realidad frente al monumento de Salvador Allende. Me fascina cuando me contradigo porque me demuestro que estoy pensando. Me encanta cuando olvido y por extrañas razones lo recuerdo tres días más tarde con increíble espontaneidad. Amo cuando cito a olvidados textos de literatura cual si los estuviese leyendo. Amo cuando soy inspiración para otras almas, cuando ayudo al vecino de abajo y a la vecina del frente. Me amo entregada a los demás.
Estoy enamorada de mí misma. Deliro de placer cuando me encuentro en otros ojos, cuando me sonrío con un transeúnte al pasar, cuando saludo con los buenos días aunque nadie me conteste, cuando me conecto con una obra de arte y renazco en poesía. Amo cuando bailo y soy viento que se enreda por mis faldas. Me amo en el sexo, en el orgasmo de saberme deliciosa, sensual y apasionada.

Estoy enamorada de mí misma, a pesar de que nadie esté enamorado o enamorada de mí. Me amo, a pesar de que nadie me ame como merezco. Me amo porque quiero amarme a mí primero.

Estoy enamorada de mí misma porque amo la vida.

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