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¿Machistas de closet o feminismo de segunda?

 Existe una situación que me inquieta muchísimo y es la segregación, esta constante exclusión de quién lucha con los medios correctos y quién lucha inadecuadamente. Por ejemplo, echemos un vistazo a las luchas de izquierda en Puerto Rico. Actualmente, Puerto Rico posee un estado político llamado “Estado Libre Asociado”, el cual representa el eufemismo más bajo para describir nuestro status colonial. Gran parte de este problema que lleva años dirigiéndonos a la miseria y a los sistemas de gobernación retrógradas y disfuncionales ha sido causado por las divisiones en los reclamos de derechos humanos, independencia y justicia social. Desde los principios de la revolución puertorriqueña se han cimentado unos surcos ineludibles –y no los de Julia- que nos han divido y encaminado a la derrota.

Aún hoy en día, se tiende a la misma división: nacionalistas por un lado, socialistas por otro, hostonianos por otro, independentistas por otro... y continúa la lista de la ‘otredad’. Pensemos también en las protestas realizadas durante los últimos años contra las legislaciones apresuradas y muy mal pensadas. La mayoría ha contado con muy poco apoyo, pues se ha diseminado como peste la mentalidad ‘que-me-importista’: “si no me afecta directamente, ¿para qué ir a perder el tiempo si, al fin y al cabo, no se logrará nada?” Esa siempre ha sido la gran problemática de nuestro país. Y constantemente se multiplica, se enmascara, se silencia para reducir sus asperezas -como diría Foucault- y se extrapola a otras situaciones tal como sucede desde hace un tiempo con el movimiento feminista. Surge entonces la división entre las "hembristas", las "verdaderas" feministas, las "feminazis" y no sé cuántos eufemismos prejuiciosos más provenientes de machistas de ‘closet’, tanto hombres como mujeres. He aquí el fin y el objetivo principal de las clases dominantes. El opresor desea que nos continuemos dividiendo, juzgándonos, autoexcluyéndonos para que ellos continúen en el poder, para que continúe la exclusión de unos contra otros y no nos rebelemos contra el verdadero enemigo que espera tras nuestras puertas.

Decidí escribir hoy sobre este tema porque hallé en la famosa red social de Facebook uno de los comunes “memes”, en el que se ridiculiza la gestión de las feministas en América haciendo contraposición con las “kurdish, russian and novorossiyan feminists”. La diferencia entre unas y otras, como pueden ver en la foto adjunta, es su uniforme de la milicia y las armas/rifles/ametralladoras automáticas. Entonces, surge una pregunta: ¿hay que convertirse en asesina/guerrera/soldada para ser una verdadera feminista?

Claro está, este pensamiento está montado en toda una concepción de roles de género, pues –según el estándar social- ser parte de la milicia equivale a asumir un papel "activo" en la sociedad. Mientras tanto una gran cantidad de mujeres son profesoras, funcionarias del gobierno, activistas, líderes de comunidad, empresarias, etc, etc, etc. ¿Acaso eso no es asumir un papel o rol activo en la sociedad? ¿Acaso asumir un rol considerado por la sociedad como "masculino" como lo es ser un soldado es lo que hace a una feminista activa?

La misoginia transgrede constantemente diferente instancias para disimular su odio y su prejuicio con supuestos valores racionales. Pienso que el punto de la foto es minimizar la importancia de las protestas pacíficas que tan importantes son en la fiscalización del pueblo en sentidos generales basándonos en que poseemos un sistema "democrático" (aunque la democracia hay que mirarla con lupa). Y sobre todo, intenta crear divisiones dentro de los movimientos feministas.

El hecho de que una mujer prefiera mostrar los senos a modo de protesta –tal como sucedió meses atrás frente al mural de Santurce- no la hace ni más ni menos que otra persona que lucha de diferente manera por la misma causa. El que una mujer forme parte de la milicia a pesar de la violentación que se ejerce en su país por ser mujer, aún reivindicando su rol femenino, no es una justificación para decir que es superior o inferior a una mujer que proteste de manera pacífica o a aquella que utiliza su cuerpo como arma de protesta -o a aquella que simplemente lo hace de otro modo. La simple desnudez de la mujer es una violentación al patriarcado, es una afrenta al concepto de la mujer reservada, callada, sumisa, con sus pieles cubiertas y encerrada. En tanto una mujer se desnuda en un espacio público violenta las instancias en las que no se le permite amamantar a su bebé, por ejemplo. Violenta el espacio con su conducta considerada ‘inmoral’ y va derruyendo el paradigma social de ‘cómo debe comportarse una verdadera mujer’. Se nos ha acostumbrado al concepto de la mujer con sus carnes cubiertas porque, de lo contrario, equivale a ser una ‘mala o poca mujer’, una mujer ‘a medias’. Decir, entonces, que las feministas que se desnudan están luchando incorrectamente, equivale a rechazarnos entre nosotras mismas.

Cuando las feministas decidimos mostrar nuestros cuerpos –o al menos, cuando yo decido hacerlo- lo utilizamos como una reivindicación de nuestros cuerpos, una comunión con nosotras mismas que socialmente y estructuralmente se nos ha negado. Muchas recurrimos al exhibicionismo porque se nos ha acostumbrado a atar nuestros cuerpos, a cubrirlos por temor al ‘qué dirán social’. Surge la desnudez como liberación y autoafirmación.

El uso de esta comparación reduccionista realizada en el meme me hace pensar en el neologismo utilizado por George Soros: Sorosazzi. (Abajo le adjunto mayor información del término y el enlace de donde fue tomado.) Y me hace pensar…

¿Acaso también debemos regirnos por un estándar social de lo que es una lucha “digna”? ¿Acaso los medios masivos de comunicación han influenciado tanto en la mentalidad de nuestrxs compatriotas como para querer que asumamos un rol relacionado a lo masculino? ¿Acaso vamos a permitir que las divisiones nos sigan robando la victoria de nuestras luchas?
Creo que debemos reflexionar acerca de nuestra resistencia y de nuestros fines comunes para evitar estas separaciones panópticas porque, de otra forma, no lograremos nada.


"Sorosazzi denotes this elite sub-culture of politicized pseudo-advocates among the Western corporate media, NGOs and human rights organizations –- together with their native informer, fifth column liberal helpers (i.e. the trojan horses)[2] –- advancing agendas on behalf of Western elites which, as a tactic, deliberately reduce the complexity of facts around given events and issues to simplistic memes. This reduction into simplistic memes and one-liners then tilts and twists the complex balance of facts and analyses around such events for purposes of political one-upmanship and cheap-shot, point scoring advantages against geopolitical rivals they have previously attempted (while continuing to attempt) to undermine or otherwise push towards a color-coded revolution of one sort or another; that is, to position into regime change. In short, we are speaking of a species of black propaganda. The Anglo-European Russophobic narrative on the Ukrainian conflict, not to mention the hysterical corporate media Putinophobia, is a sore thumb, classic example of this. Since the end of the Cold War, and even before, Iran has been a relentless target of such underhanded propaganda tactics by Anglo-Zionist Transatlanticists, and particularly as of the early last decade specifically over the nuclear enrichment issue."


 También te pueden interesar dichos artículos, blogs o multimedia:

-Blog Kurdistan Feminist Party: http://www.kurdistanfeministparty.com/en/#
-Himno de Kurdistan Feminist Party: https://www.youtube.com/watch?v=btos32b1ODc


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