Lloro.
Apenas me detengo en una luz roja y todo el peso del mundo se arroja sobre mí.
Lloro por la angustia de saber qué será de abuela mañana, por mi madre sufriendo, por mi situación económica, por la crisis en mi isla, por mi pobre patria, por la gente que está peor que yo, por las personas deambulantes, por las familias que no tienen qué comer, por esta maldita realidad que me agobia.
Lloro de impotencia por no poder vivir del arte, por no conseguir paz y sosiego ni algún lugar al cual huir.
Lloro por tanta enajenación isleña, por querer ayudar a las comunidades, por saber que casi todo pende del dinero que no tengo.
Lloro por saber que estoy tan desgarrada, dolida y muerta.
Lloro por no quitarme la vida.
Lloro por lo mierda que es vivir dentro de esta mustia carne.
Lloro porque no me queda otro remedio.
Lloro con lágrimas que hace mucho se han secado.
-A mis Mujeres Tea Estoy enamorada de mí misma. Sí. Enamorada de mi cuerpo, mi inteligencia, mi fortaleza, mis habilidades, mis defectos y mis virtudes. Llámale narcisismo si quiere. Llámale complejo, ridiculez, arrogancia, estupidez. Llámalo como te dé la gana, porque esta sociedad considera anormal el amor propio y la autovalía. Ya me dijeron que necesito medicación y que debería estar internada en psiquiatría. Se rieron de mí por quererme y amarme. Estoy enamorada de mí misma. Me encantan mis tetas, mi culo, mi vagina, mi pelo, mis ojos, mis pestañas, mi espalda torcida por la escoliosis, mi piel llena de cicatrices por el acné… me encanto a mí misma. Y no necesito de estereotipos de belleza, de piropos y de opiniones ajenas para decir que soy bella, hermosa y radiante. Amo cuando me veo sonreír porque sé que mi sonrisa vale más que tu imagen de mujer perfecta. Amo mis lágrimas porque me anuncian que estoy viviendo. Me amo en risas y en llanto. Estoy enamorada de mí...
Comentarios
Publicar un comentario