Ir al contenido principal

trabajo doméstico

Sé que algo anda mal conmigo cuando me acuesto y en línea diagonal cruzan mis ojos la habitación hasta estrellarse contra el montón de ropa sin guardar en una esquina. Sé que algo anda mal cuando duermo en exceso y no quiero salir de la cama ni siquiera para comer cuando tengo hambre. Como ahora, que escribo desde mi cama sintiéndome solo un poco menos vulnerable. Sé que algo anda mal conmigo cuando lloro en todo momento y de la nada el grito se me atora torturándome, abriéndome en mil pedazos el pecho, la traquea, los brazos, la espina dorsal, el cuerpo. Sé que algo anda mal conmigo cuando ni siquiera puedo escribir lo que siempre escribo. Te juro que no soy yo. Yo sé que te sientes igual: un poco perdida y con la mente en blanco. Sé que algo anda mal conmigo cuando recojo la cama antes de acostarme y limpio la casa queriendo sacarle la pintura a la paredes, como si las paredes fueran una costra que me doliera en el pecho. Sé que estoy así cuando ni siquiera puedo concentrarme en una página sencilla, en una definición o en aquella cita entre comillas: "no me olvides". 

La vida me ha dado regalos y me los ha devuelto en pesadillas. Ni gracia ni desgracia. Simplemente montos equivalentes de mierda y gloria. Yo no sé por qué, pero hay noches en que no duermo llorando y queriendo destruir cristales y aceros con mis dedos. Es la incansable lucha de ser humana en un mundo farmacopornográfico. Por eso limpio la casa. Quizá con los detergentes salga algo de ese polvorín que se me incrusta en los nudillos. Quizá la escoba me ayude a sacudirme por dentro el sucio de años que me acosa. Por eso limpio la casa. Porque siento que por lo menos en algo me reinvento cuando no hallo solución pal alma.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Epílogo narcisista

 -A mis Mujeres Tea Estoy enamorada de mí misma. Sí. Enamorada de mi cuerpo, mi inteligencia, mi fortaleza, mis habilidades, mis defectos y mis virtudes. Llámale narcisismo si quiere. Llámale complejo, ridiculez, arrogancia, estupidez. Llámalo como te dé la gana, porque esta sociedad considera anormal el amor propio y la autovalía. Ya me dijeron que necesito medicación y que debería estar internada en psiquiatría. Se rieron de mí por quererme y amarme. Estoy enamorada de mí misma. Me encantan mis tetas, mi culo, mi vagina, mi pelo, mis ojos, mis pestañas, mi espalda torcida por la escoliosis, mi piel llena de cicatrices por el acné… me encanto a mí misma. Y no necesito de estereotipos de belleza, de piropos y de opiniones ajenas para decir que soy bella, hermosa y radiante. Amo cuando me veo sonreír porque sé que mi sonrisa vale más que tu imagen de mujer perfecta. Amo mis lágrimas porque me anuncian que estoy viviendo. Me amo en risas y en llanto. Estoy enamorada de mí...

¿Misticismo feminista?

"Que mi Amado es para mí y yo soy para mi Amado..." -Santa Teresa de Ávila Desde los comienzos de la fenomenología feminista, se ha atacado fervientemente al cuerpo religioso. Las doctrinas religiosas –principalmente católicas- imperantes en Latinoamérica han perpetuado a lo largo de los años una visión sumisa, acallada, utilitaria y violentada de la mujer. Surge entonces el feminismo como una manifestación reaccionaria a estas ideologías y poderes hegemónicos. Sin embargo, dentro de estos estratos religiosos se han levantado grandes precursoras del tratamiento justo hacia las mujeres que estos movimientos feministas han echado a un lado.  Este es el caso de Santa Teresa de Jesús, quien erigió toda una extensa gama de poemas y cartas en una infinidad de temas. Considero que aquí se implanta todo un misticismo feminista en tanto Santa Teresa utiliza las imágenes poéticas y el lenguaje nupcial para develar otra mirada sin pretensiones paternalistas de la divinidad ...

¿Es el fetiche una hegemonía?

Al hablar de sexualidad, muchas –muchísimas- normatividades hegemónicas acaparan nuestro discurso. Es importante, entonces, repensar y reelaborar el vocabulario utilizado en estos discursos de la sexualidad humana, con el fin de darle otras posibles miradas que nos permitan analizarla desde distintas perspectivas. En este caso, deseo hablar de los fetiches . Según la RAE, un fetiche es una “desviación sexual que consiste en fijar alguna parte del cuerpo humano o alguna prenda relacionada con él como objeto de la excitación y el deseo”. Siguiendo esta línea de pensamiento, lo que se dice –entre líneas- es que el deseo posee una estructura, un desarrollo unilateral, universal y específico en los seres humanos, de modo tal que si un individuo muestra alguna conducta que no se ajuste a ella reproduce el fetichismo en su expresión de deseo. ¿Acaso el deseo es reproducido de forma uniforme y exactamente igual en todos los individuos? El deseo es una manifestación instintiva e impulsiva del ...