Ir al contenido principal

(re)construyéndome

Hoy quiero contar un poco de mi historia.

Me crié en los montes de Adjuntas, en la colindancia del Barrio Portillo con Lares, en una finca de 24 cuerdas y un caballo. Por eso, la ciudad me deprime. Yo era la "sensación" de la familia: la única nena prieta entre to el chorro'e primos varones. Tenía una abuela que veía cosas y ahora, luego de la transformación de su cuerpo, es ella la que me guía junto a mis abuelas más viejas. Todavía le debo unos cuantos girasoles. También tenía un abuelo, negro y con Alzheimer. A él le gustaban los gallos de pelea y se perdía cada vez que andaba solo por la calle. A veces, recordaba caminos viejos, que luego ya no llevaban a los mismos sitios. Nunca lo escuché recordar mi nombre y murió en una cama desvalido.

Fueron como cuatro generaciones las que se dedicaron a recoger café para un hacendado, que según investigué, probablemente es familia de mi madre. La familia del hacendado vino desde las Islas Baleares por allá pal siglo XIX, de donde se trajo mayordomos y sirvientas. Por ese monte de Portillo Abajo, dicen las lenguas, no sé si buenas o malas, que se dio una de las últimas batallas registradas entre poblaciones originarias y españoles, en el río que corre jalda abajo frente al patio de lo que alguna vez fue un hogar.

Y en noches como esta, quizá por cosas de la luna con el ciclo menstrual, me da con pensar en estas cosas... me da con recordar.

- Ketsia Ramos     


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Epílogo narcisista

 -A mis Mujeres Tea Estoy enamorada de mí misma. Sí. Enamorada de mi cuerpo, mi inteligencia, mi fortaleza, mis habilidades, mis defectos y mis virtudes. Llámale narcisismo si quiere. Llámale complejo, ridiculez, arrogancia, estupidez. Llámalo como te dé la gana, porque esta sociedad considera anormal el amor propio y la autovalía. Ya me dijeron que necesito medicación y que debería estar internada en psiquiatría. Se rieron de mí por quererme y amarme. Estoy enamorada de mí misma. Me encantan mis tetas, mi culo, mi vagina, mi pelo, mis ojos, mis pestañas, mi espalda torcida por la escoliosis, mi piel llena de cicatrices por el acné… me encanto a mí misma. Y no necesito de estereotipos de belleza, de piropos y de opiniones ajenas para decir que soy bella, hermosa y radiante. Amo cuando me veo sonreír porque sé que mi sonrisa vale más que tu imagen de mujer perfecta. Amo mis lágrimas porque me anuncian que estoy viviendo. Me amo en risas y en llanto. Estoy enamorada de mí...

¿Misticismo feminista?

"Que mi Amado es para mí y yo soy para mi Amado..." -Santa Teresa de Ávila Desde los comienzos de la fenomenología feminista, se ha atacado fervientemente al cuerpo religioso. Las doctrinas religiosas –principalmente católicas- imperantes en Latinoamérica han perpetuado a lo largo de los años una visión sumisa, acallada, utilitaria y violentada de la mujer. Surge entonces el feminismo como una manifestación reaccionaria a estas ideologías y poderes hegemónicos. Sin embargo, dentro de estos estratos religiosos se han levantado grandes precursoras del tratamiento justo hacia las mujeres que estos movimientos feministas han echado a un lado.  Este es el caso de Santa Teresa de Jesús, quien erigió toda una extensa gama de poemas y cartas en una infinidad de temas. Considero que aquí se implanta todo un misticismo feminista en tanto Santa Teresa utiliza las imágenes poéticas y el lenguaje nupcial para develar otra mirada sin pretensiones paternalistas de la divinidad ...

¿Es el fetiche una hegemonía?

Al hablar de sexualidad, muchas –muchísimas- normatividades hegemónicas acaparan nuestro discurso. Es importante, entonces, repensar y reelaborar el vocabulario utilizado en estos discursos de la sexualidad humana, con el fin de darle otras posibles miradas que nos permitan analizarla desde distintas perspectivas. En este caso, deseo hablar de los fetiches . Según la RAE, un fetiche es una “desviación sexual que consiste en fijar alguna parte del cuerpo humano o alguna prenda relacionada con él como objeto de la excitación y el deseo”. Siguiendo esta línea de pensamiento, lo que se dice –entre líneas- es que el deseo posee una estructura, un desarrollo unilateral, universal y específico en los seres humanos, de modo tal que si un individuo muestra alguna conducta que no se ajuste a ella reproduce el fetichismo en su expresión de deseo. ¿Acaso el deseo es reproducido de forma uniforme y exactamente igual en todos los individuos? El deseo es una manifestación instintiva e impulsiva del ...