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Respuesta a: Carta de una estudiante graduada de escuela pública

Entiendo perfectamente su punto. En ningún momento estoy negando que haya una crisis en el sistema educativo de nuestro país. Es más, se necesita una reforma total del Departamento de Educación, al igual que el resto del sistema gubernamental. Por ejemplo, yo tuve la oportunidad en el pasado semestre de darle tutorías a niños y niñas de tercer grado: la crisis educativa es alarmante. A la edad de ocho años, se supone que sepan leer y escribir correctamente. Pude notar que el grupo que me tocó ni siquiera sabía bien el abecedario. Sí. La crisis existe y es horrible.
Sin embargo, no se puede tratar esta problemática con el maldito minimalismo con el que se aborda y, mucho menos, crear estereotipos. Esto se debe a varias razones: todos y todas sabemos que Bhatia ha propuesto reformas para privatizar nuestro sistema educativo, es decir, ha intentado lanzar un ataque directo a nuestros derechos constitucionales de educación gratuita. En segundo lugar, el trabajo no solo es de los maestros y las maestras. El desarrollo académico está influenciado por factores psicológicos, sociales, familiares, etc. En tercer lugar, decir que lxs estudiantes de escuela pública no entran a la UPR, que no saben escribir ensayos o que no saben multiplicar, equivale a menospreciar a lxs estudiantes por su nivel socioeconómico (como mencioné anteriormente). La expresión de Bhatia equivale a decir que no importan los logros de algunxs estudiantes porque todxs son iguales: todxs son de escuela pública y no saben na'. Mi conclusión es, en sentidos generales, que necesitamos una reforma urgente, pero la solución no es cerrar escuelas en las que se ha invertido tanto capital del pueblo (que al fin y al cabo no se sabe dónde está); la solución no es privatizar y tampoco culpar únicamente al sistema educativo por los pobres métodos de enseñanza que el mismo Departamento de Educación sabotea constantemente debido al hermetismo de sus currículos. Me consta que, incluso, profesorxs de excelencia han sido víctimas de tal sabotaje por parte de directorxs del mismo Departamento de Educación. En muchas ocasiones, cuando se quiere hacer una actividad educativa, crear programas, cambiar currículos, la iniciativa es negada. ¿Qué le queda al maestro o la maestra si le cortan las manos? ¿Qué le queda si no recibe el apoyo de las comunidades, de los padres, madres y familiares? ¿Qué le queda si quiere hacer y no puede debido a falta de materiales? Es estúpido que en este país sea más importante que un exgobernador tenga escolta, que los legisladores y legisladoras tengan lujos, que las multinacionales sigan teniendo excenciones contributivas, pero que se joda la educación. Porque si pensamos, nos rebelamos. Entonces, quitémosle la educación. Privaticemos para que no tengan acceso y cerremos escuelas. ¡Qué fácil es decir que el problema es solamente en el salón de clases!
¿Y quién protesta? Dejamos a los maestros y las maestras en los portones y no le damos apoyo. "Porque estamos mejor en nuestras casas, cómodos y recostadas. Digamos que sí, que Bhatia tiene razón, que son un chorro de brutos y brutas que no saben escribir, ni multiplicar. Conviene más aceptar lo que diga un corrupto a tirarse a la calle pa' sudar un rato, porque aún así harán lo que le dé la gana. Una protesta de cuatro gatos no soluciona nada y hay que ir a trabajar".
¿Sabes? Esa joven tuvo suerte. Existen miles de estudiantes que no tienen tan siquiera el apoyo de un padre o de una madre. El problema no solo es del Departamento. El problema es de todos y todas. La reforma tiene que comenzar individualmente, persona por persona, casa por casa, comunidad por comunidad y escuela por escuela. Cuando cobremos conciencia, entonces la educación mejorará porque el problema no solo es el sistema, el problema es el pueblo.
http://letrassincomplejos.blogspot.com/2015/05/carta-de-una-estudiante-graduada-de.html?m=1

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