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Mostrando las entradas con la etiqueta prosa poética

a veces pasan cosas

- "Si tú me mientes susurrando..." Concha Buika        a veces quiero mentirme; quisiera decir que me es suficiente tener tu boca a medias; que cada vez que me marcho no te pienso; que cada vez que te toco no siento que un pedazo de mí se acaba sobre tu piel y que no te extraño nunca, ni aún cuando despierto sola y anhelante en esta cama tan grande;  a veces quiero gritar o llorar en posición fetal; quisiera que el llanto se lo llevara todo y que me impidera recordarte, tan brillante como siempre, ahí en la puerta que se cierra; quisiera que ninguna canción se escuchara en el mundo; que la soledad no se me impusiera como un sello eterno sobre la cabeza; que tu rostro no se me apareciera en cada esquina y que tú también me olvidaras o te fueras a otra parte; a veces quiero decirte muchas cosas; que te amo, que te quiero, que te siento, que te extraño, que te pienso, que lo siento...; que tus manos me lastiman a veces; y que, a veces, me lastimas to...

¿buenos? aires

Ya no sé qué extraño, si alguna luz de mentira, alguna gaviota taciturna o algún párpado sin nombre en la oscuridad de la mañana. La turbulencia me hace pensar en rostros que apenas recuerdo, como si andara cayendo en paracaídas y las nubes se hicieran hielo en mis narices para entorpecerme la vista. ¿En qué puerto podré encontrar lo innombrable? Acaso seré otra María Nadie en eterno peregrinaje. Acaso la mampara está ahí para condenarme y hacerme estigma sin cuerpo y sin alma. Sin palabras. Solo conozco la vida desde la herida, desde el quebranto y lo dividido en eterna caída, desde el paracaídas que nunca se abre a tiempo y me destruye la cara contra el suelo. Solo conozco la vida desde el encuentro con el acero, desde el silencio de los planetas que no se mueven y las atmósferas contaminadas por el aguacero de desechos. Ya no sé qué vivo, si vida o muerte, o algún estado a medias. Ya no sé qué espero, si solo sé vivir a destiempo. Ya no sé qué adoro, si todos los dioses han muerto. ...

carta póstuma

Lázara, te nos moriste. Y ahora solo tengo una memoria que escribirle a la vida camuflageada de muerte. Tú bien sabes que soy una mujer sola parada en la misma angustia de siempre, un animal fiero y tierno como diría mi amada ánjela. Hace mucho que no tengo sonrisas y las trinitarias de mi camino cada vez me acompañan menos. Hoy intenté recogerlas, pero ellas volaban al viento partidas casi como si quisieran huir. ¿Pero acaso no soy yo la quiere escaparse? Tengo el alma partida de espera, henchida desde adentro a punto de reventarse. Desde mi herida te escribo, desde el mismo grano de angustia… ¡Ay, niña! si supieras cuánto silencio abismado me invade, no te hubieras muerto. Recuerdo aquellas mañanas en las que me esperabas tranquila con tu túnica de inocencia grata. Y yo, anhelante, buscaba aprehender algo de ti… lo que fuese, algo, cualquier cosa. Yo siempre fui intermitente, pero nunca contigo. ¿A fuerza de qué habría de resucitarme? Mas, muy a pesar, lo hice… ¿por qué habría a...

Hablando de roles

De niña me miraba al espejo y acariciaba mi rostro; observaba ese cuerpo por descubrir. Fijaba mi vista en aquel reflejo luminoso, suave e iluso, preguntándome ligeramente si era hermosa. Nunca tuve certeza, jamás seguridad en esa infancia confusa. Me percibía distinta, vagamente moldeada, extraña. No quiero ser bella, no quiero que observen lentamente el delicado tono de mi piel. ¡Ya basta! Renuncio a este don entregado en bandeja de plata a manos de las diosas madres. ¿Es que acaso podré ser querida y anhelada por lo que soy y no por lo que represento? ¡Maldita imagen que se proyecta en mí! No quiero admiración fervorosa. ¿Acaso no sería preferible ser inmaterial? Sí, entregada al espacio infinito de la longevidad, lo intocable, lo trascendental. ¿De qué me vale? No sirve de nada mi perfecta simetría, mucho menos el candor de mis labios. ¿Para qué el brillo de mis ojos? El fulgor de mi rostro es vano, es pasajero como una sombra. No me ames. No ofusques mis pensamientos con un volver...