"Que mi Amado es para mí y yo soy para mi Amado..." -Santa Teresa de Ávila Desde los comienzos de la fenomenología feminista, se ha atacado fervientemente al cuerpo religioso. Las doctrinas religiosas –principalmente católicas- imperantes en Latinoamérica han perpetuado a lo largo de los años una visión sumisa, acallada, utilitaria y violentada de la mujer. Surge entonces el feminismo como una manifestación reaccionaria a estas ideologías y poderes hegemónicos. Sin embargo, dentro de estos estratos religiosos se han levantado grandes precursoras del tratamiento justo hacia las mujeres que estos movimientos feministas han echado a un lado. Este es el caso de Santa Teresa de Jesús, quien erigió toda una extensa gama de poemas y cartas en una infinidad de temas. Considero que aquí se implanta todo un misticismo feminista en tanto Santa Teresa utiliza las imágenes poéticas y el lenguaje nupcial para develar otra mirada sin pretensiones paternalistas de la divinidad ...